Encuentros Reales del Ama con criaturas sumisas en la Cueva Fetichista.

Mi Cueva es un lugar discreto, privado y equipado, situado en el centro de Madrid.

Para las sesiones, juego con todo tipo de criaturas sumisas… hombres, mujeres… parejas… travestis/CDs… La etiqueta sexual no me importa, sólo tu actitud, y tu fetichismo.

Una vez conozco bien al esclavo/a, una vez le he moldeado y hecho crecer a mi capricho, me gusta exhibirlo y que participen otros dominantes, sean Amas o Amos.

Los encuentros de dominación a tres, a cuatro o a cinco, suelen ser experiencias únicas, de extraordinaria sofisticación.

Las sesiones no tienen una duración establecida, y no me gustan las prisas.

Digamos que menos de una hora me sabría a poco, ya que tardo bastante más de eso en realizar los preparativos. Un par de horas es una buena duración, aunque hay Juegos que requieren mucho más desarrollo, como por ejemplo los Juegos de roles, o los encierros.

La primera vez, siempre mantengo un dialogo previo al encuentro, que me sirve para conocer las fantasías de la criatura sumisa (o de Su Ama/o).

También me gusta retroalimentar estas primeras experiencias, que haya un buen feedback del esclavo/a conmigo. Me gusta saber de tu boca cómo lo has sentido, cómo lo has interiorizado… y proyectar tus sensaciones al futuro de tu entrega a Mi.

De mi mano, entras en un ambiente de misterio, seducción y confidencialidad, dedicado a la Supremacía Femenina, y regido por leyes, órdenes y condiciones, impuestas caprichosamente por Mi.

Deja de lado la fantasía... Vive tu imaginación

Disciplina

La disciplina, el dolor y el castigo, como caminos de entrega absoluta al Ama.

Bondage

Ataduras, restricción de movimientos, esposas y grilletes, mordazas, capuchas, vacuum bed, potro, cepo. Ser objeto, para ser libre.

Fetichismo

Adoración del Ama y de los objetos y fetiches que la adornan y embellecen. Pies. Botas, sandalias, tacones. Guantes largos, pieles. Cuero y látex

Transformismo

Feminización, Sissificación, Ruberdollización. La entrega a través de tu propia fetichización, sacando a la superficie la puta esclava que te habita.